A la hora de crear un estilismo, podemos encontrarnos diferentes fisionomías tanto en mujeres como en hombres. A continuación vamos a conocer las formas más comunes para poder desarrollar un estilismo productivo y satisfactorio.

Helmut Newton 1975 www.swingfashionista.com
Cada cuerpo es diferente y totalmente distinto, pero sí podemos distinguir algunas siluetas básicas, que en el caso de las mujeres podemos dividir en:
Triángulo invertido (V); son aquellas mujeres con una cadera estrecha y unos hombros anchos.
Rectangulo/Cuadrado (H); son los cuerpos de mujeres que poseen casi la misma medida de hombros que de caderas.
Redondeado/Manzana (O); son cuerpos más voluptuosos, poseen volumen en caderas y hombros, así como en el abdomen.
Triangular/Pera (A); aquella mujeres con hombros estrechos y más volumen en las caderas. Comúnmente llamado silueta de «pera».
Reloj de Arena (X); se trata de la figura ideal. Hombros y caderas en una misma proporción y una cintura definida.
Forma de Ocho (8); es una variante de la fisionomía de «manzana».
También en el caso del hombre deberemos fijarnos en los rasgos de su fisonomía para poder orientarle en el tipo de prenda que más le favorecerá.
Triangulo (V); es el cuerpo ideal en el hombre: espalda ancha y caderas estrechas. Es el equivalente al reloj de arena femenino.
Rectangular (H); su morfología es recta, no hay gran diferencia entre las caderas y los hombros. Suelen ser hombres delgados y altos.
Trapecio; se caracterizan por tener los hombros anchos pero la cadera no es tan estrecha como en los hombres que pertenecen a V (triangulo).
Circulo (O); son hombres con caderas y hombros redondeados y suelen tener un vientre grande.
Triangulo invertido (A); es el tipo de forma más difícil de disimular estilísticamente hablando. Se caracterizan por tener poca anchura de hombros descompensado con caderas y piernas anchas.